Me llamo Andrea porque mi abuela era una señora con caracter y se impuso a mi madrina que quería seguir la tradición y llamarme Ramona. De mi padre he heredado el caracter Fernández: “arroutado” y de mi madre el Maneiro de su padre y la personalidad indomable de su madre. Creo que el nombre que cada uno lleva es el aldabón de su vida, en ocasiones te sirve para entrar y otras te avisa de que no hay nadie.Soy viajera, socialista, atlántica y mujer, no sé si por ese orden pero así me siento.Tengo niños, marido, gato y tortuga, tampoco sé si los tengo o me tienen.Me gusta sentir que he aportado un granito ínfimo de arena para mejorar el mundo y que cada batalla perdida es un escalón en la construcción de la persona.Hubiera querido ser escritora, pero o me falta habilidad o contactos.Durante mucho tiempo fui locutora de radio, reconozco que era vocacional y ahora, sin ello, profesionalmente no soy nada. Soy lo que soy, pero de frente con todas sus consecuencias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario